El despertador suena casi tres minutos antes de apagarlo, tres minutos interminables donde la flojera es la absoluta vencedora. Apago el televisor mientras la chica del tiempo con ojeras hasta el piso me dice que el día te dejara estúpido de calor como... ¿Y yo estaba en?, ha sí, respiro boto y prosigo.
Como primer día de clases, como no recordarlo ¿cierto? ese cosquilleo ansioso de conocer los compañeros y contar tus largas vacaciones en Valparaíso donde almorzabas en la playa, ¿que te importaba comer en la playa a los 11 años? nada interesaba mas que perder el día jodiendo en la arena... pero no era el primer día, sino que el último día de trabajo ya que hoy comenzaban las vacaciones. ¿Que haría ahora en las vacaciones? Hoy en día debes ser programado, trabajar en un proyecto de desarrollo vacacional, tener una agenda electrónica donde guardar los datos de donde vas, tomar una cabaña con tres mese de antelación, pagar el inicial, comprar los pasajes y que calcen con el día y la hora exacta sino quedas fuera, que tomen ese asiento diez ventana que tanto te agrada ocupar inconcientemente, tener maletas ad-hoc al viaje y lugar de destino, pero pronto reflexiono nuevamente ¿Que haría ahora en las vacaciones? Trabajé... enojé... maldecí, ya que maldigo tanto como respiro y ni un adiós, ¡nos vemos luego! nada, ¿que mierda de gente es esta? que nada le interesa... O quizás no intereso, bueno a mi ellos tampoco y digo para no perder, así quedamos a mano, nadie se importa ahora, aunque recuerdo y rebobino pensativamente (hay que imaginarse pensando imaginativamente)
.... No salude en año nuevo, aunque que pelotudo personaje tiene por ocurrencia, estar saludando día tres, cuatro o cinco de enero ¡Feliz Año Nuevo y la que te parió!, solo un estúpido lo haría, ¿que hacer, como decirle? de alguna forma tranquilizarlo y darle a conocer que ya no es año nuevo, siendo lo mas acogedor posible para que no se altere... Si otra estupidez para un estúpido, nada que hacer, entonces recapitulamos, mastica y escupe.
Me retiré caminando hacia donde creí era correcto, camine como aquel personaje de comienzos de siglo a todo sol, después de haber terminado una jornada de reventar la espalda a cambio de pan y manteca, quise pensar mirar el camino la gente que pasa y di cuenta, sí, rápido di cuenta que no hay nada entre ninguno de nosotros, ¡ha, que descubrimiento!, hemos estado siempre solos y nadie me lo había dicho antes... Jajaja que idiota pero gracioso momento!
Que mas da, solo quería caminar lo que mas nunca hago sintiendo mejor cada paso, más fuerte y más sonoro, solo el retumbar de camiones, buses, gente gritando y el chasquido estrepitoso de los autos hacia callar mi fuerte paso seguro sin velocidad alguna más que la pérdida del tiempo, nada apresura el paso, dice donde ir estar, es agradable hasta llegar a casa. Y no quiero preponderar que estar en casa es lo malo y la libertad de la caminata serena desatrofia mi pesar, ¡no! la casa no tiene nada que ver... solo llegue.
Frente al televisor pasaron las horas, maldito aparato consume-vidas, pero malditamente entretenida e imperfecta, di cuenta como escapaba la tarde, como si me estuviese viendo mientras la miraba por la ventana, sentado en el sofá, calurosa y seca, de ese que pica la cara y solo deseas estar desnudamente fresco junto a buena compañía, pero la realidad es otra solo llega ese viento suave que lo único que hace es recordar que no será frío mañana, sino avisa, traerá mas del infernal calor a tu pegajosa vida y recuerdas los días de invierno diciendo... “Ojala fuese invierno" pero solo sabes que en invierno solo querrás que llegue el verano y das cuenta que solo eres un huraño que no sabe que desea.
Refresca la tarde saliendo del escondite, ese cuarto que parece el infierno, único segundo piso de la casa con ocho enormes ventanas, sí, ocho que parecían ser una exquisita compañía para cada verano manera de capear el calor, pero nada cambia la sensación térmica, ni la amplitud del lugar, reviso el interés en el día huraño de un hombre huraño, que vive... en un mundo huraño.
Mientras pego un momento los ojos sueño que el cielo corre como en una película, dando paso al nuevo día despertando del poco sueño robado, doy cuenta de ruidos ratoniles que murmullan choque de ollas, recorrí el comedor prestando la debida atención de visitar el baño, ¿Quién no a las nueve de la mañana? Una rápida ducha, el sorbo de jugo de durazno, el de botella por supuesto y a salir a perderme otra vez.
Las pistas de asfalto desiertas como buena mañana de sábado, solo el sol compañero de dura mirada mientras busco vida que me lleve a destino, pero diez, veinte y treinta minutos fueron demasiados mientras el chirrido de mis muelas que sentían las ansias de maldecir una nueva vez, hasta que llego gente, alta y baja, así como gordos y flacos que tomaban su bus y seguían a la vida mientras miraba como se marchaban uno tras otro hasta que decidí seguir a uno, solo que me aburrí antes y baje del bus, escribía mi carta mental de despedida, miraba a la gente y sus muecas como un acto teatral, ellos también gruñían lo que me hizo sentir acompañado. Que asco, mentiras y más mentiras, solo nos enfrascamos en nuestros tormentos, pero así y todo vivimos tranquilos, esto es como ser católico, ¿cierto? , ¿Que mejor que ser católico?, nada., Pecas de lunes a sábado y té limpias el domingo y vuelves a portarte como las pelotas, una y otra vez. Suerte tengo de no serlo, o sea soy cara dura, hago y deshago, miento y falseo y luego... sonrío, pero ¿y que?, Si todos somos iguales con sentimientos y toda esa parafernalia pero aun así, falsos somos, amen.
Y bien aquí estoy frente a frente, caminamos, conversamos un café, hablamos de la locura y la cordura, nos apuntamos con el dedo acusándonos los errores cometidos y por cometer, hasta que le pregunto ¿Quién diablos eres?.... Pero no responde, ahora solo el silencio acompaña, pero de lejos sin perdernos de vista. Los pensamientos vuelven a florecer y comienzo a recordar sueños con el, pero que tendrán en común, en todos pareces tu, ya es demasiado extraño, cada noche y vuelvo a recordar, cada noche aparece burlándose, quejándose o solo mirándome y cada noche le digo que me importa un carajo lo que quiera y no entiendo que hace en aquel lugar, con esos bailes, la calavera me persigue, pero solo de noche.
Subo a mi escondite, subo a mi cabeza tratando de buscar una ventana, quien puede entender al hombre común que puede soportar la presión de su propia existencia pero con un solo día de relajo, puede hacer que su mente vaya mas allá de lo que la utiliza en la semana. Recordé a los familiares en la costa envidiando sus vidas, en un lugar de relajo, la ciudad con mar, pero dejando de lado a San Antonio ¡que lugar mas detestable!, su olor a pescado podrido dan ganas de bajar del auto y cambiar ropas. Vuelvo al tema, mastico y escupo, poder tomar un poco de sol a media tarde, escuchar la olas, lejos de la gran ciudad, que corre como si el tiempo escapara, la capital, después de treinta y tres años pierde el encanto, si algún día lo tuvo, pero como humanos que somos o creemos serlo, volvemos a perder el tiempo, convirtiéndose ya en el pasatiempo mas obsceno de mis amigos y por supuesto el mío, decir lo contrario da lo mismo, o no das cuenta cuando disfrutas de ese hobby no reconocido, resaltan mas intereses que en otros momentos de conversación, el verdadero yo sale de cada uno de nosotros y se convierte en científico, filosofo un maldito psicólogo que cree entender a los demás y vuelvo a recordar un nuevo momento, donde chicas aflojan su cuello, acercando sus orejas, hacia el costado donde conversamos mostrando interés, agradable sensación ya que esos temas pierden valor cuando estamos casados y la parejaza no importa mas hablar de la ultima revista de liquidación que apareció en el diario del sábado y no deseo creer que las mujeres son entupidas, al contrario solo algunas, pero seamos honestos, algo poco común entre nosotros, este tipo de conversación ya no es de sobre mesa o de actualidad y comienzas a cuestionar que… ¿la verdad no se que cuestionar? Pero nos hace sentir y no menos creer en la arrogancia que aflora en cada uno y terminamos mintiéndonos que somos nosotros los aburridos que no entendemos el carácter filosófico valorico a la liquidación de lámparas. La cabeza pareciera estallar que no logra la concertación, deja vú y variedad de situaciones, extraños pero los disfruto, estar donde ya he estado, hacer lo que ya he hecho y conocer que sucederá mil veces, como por ejemplo, que darás vuelta la pagina.
Labels: loco vida pasion sentimiento locura mentiras odio
0 Comments:
Post a Comment
<< Home