Saturday, May 08, 2010

NADA CALZA....

Recuerdo un capitulo de crónicas marcianas, quiero decir que esta noche de calor me la recuerda, aquel capitulo llamado “el día del cohete”, no crean que será narrado, es el primer capitulo del libro crónicas marcianas, y solo tiene una extensión de 2 planas, así que deseen el trabajo de buscarlo y leerlo, les hará bien, abrirá la mente hacia otros mundos, extraños mundos que quizás ahora mismo nos estén observando, ¿o acaso nunca miras el cielo? y en algún punto infinito llegas a decir ¿quien más esta ahí?, y eso, ¿qué más hay?, pues no mucho que contar...

A veces, hay momentos precisos para contar algo, pero me di cuenta que no sirvo para ello, ya que deje de lado por varios días esta escritura, no me importo ni me llamo la atención, y es que cuando tengo algo nuevo, no estoy aquí y me es difícil guardarlo en otro lado para después contarlo, ni siquiera en mi mente ya que olvido todo demasiado fácil, me hago el leso, digo que no paso o simplemente no recuerdo nada, pero hoy después de mucho tiempo sentí algo extraño, aunque no tanto, es difícil de decir que es, solo que paso y fue bueno hasta que cuando tuvimos que mirar cada uno para su lado y decir adiós, es obvio que estoy hablando de una mujer.

¿Y de que mujer?, No importa solo hablo de ella, como decía anteriormente, hace mucho tiempo que no me acerco a las palabras y no es que no haya nada nuevo es que solamente los días de calor hacen que la neurona madre se sature, y así nadie puede hacer nada.

Los días han sido demasiado largos, el calor ayuda mucho en ello, ese calor que te hace sentir los pantalones pegados a la piel, por una capa delgada de sudor, el cual solo deseas sacarlo en el primer momento que puedas, tomar una ducha. , caminas por la calle, llegas a tu casa, revisando si alguien pregunto por ti, o si la contestadota te tiene algún mensaje subliminal, de alguna loca mujer que te encantara con su mirada, pero nada, acercándonos a la cocina y buscando lo antes posible algo con que refrescar tu garganta, mientras te desvistes ansiosamente como si el calor y el sudor estuviera estrangulando el aire que alcanzas apenas a soportar mientras lo respiras, ese aire tibio, que no se mueve, inerte mientras ayuda a hacer el día mas tedioso para tu miserable humanidad, al fin en la ducha puedes descansar un momento, mientras friegas suavemente tu pelo con algún acondicionador de ultima generación, esa agua tibia y fresca hace nacer en el cuerpo nuevas ansias, nuevos pensamientos de lujuria que terminan con las manos en algún otro lugar, así prefieres salir lo antes dé la ducha o será demasiado tarde.

Esta todo bajo control, descansas y por fin puedes estar desnudo en la habitación como si el paraíso volviera a creer que somos todos unos santos, o mejor aun que estas en alguna playa nudista, mirando los bellos, robustos, y jóvenes traseros de las chicas que por allí pasean su anatomía delicada,¿QUE IMAGINACION?, Pero en fin ahí estas tranquilo y recuerdas tu día de furia, desde la mañana hasta el momento en donde liberas la cadena que te esclaviza, corriendo hacia la libertad de la urbe, y das cuenta que ni siquiera en aquella urbe extraña y maloliente, te sientes cómodo, las calles se estrechan de tanto rebaño que camina al lado, como si todo acabara, corren te arrastran, y te les unes para pronto llegar a casa, a tu soledad, aquella que te protege de esta urbe maligna, que con solo al acercarse te hace sentir su furia, su locura.

Ahí estas cerrando los ojos y recordando, y en ese momento piensas en voz alta, que recién es lunes, ¡mierda y más mierda!, nunca acaba los días, semanas, meses, el ciclo no cambia, la rutina te mata, ya nada divierte, un museo, música en vivo, nada, a menos que unas copas te liberen, conversar y conversar, de manera que quien te escuche sea el terapista de turno, que use su rebuscada y burda psicología para entretener la noche, arreglando la vida del ser urbano, que vive el día a día, ya es de noche obviamente, solo un pelotudo de mierda escribiría esto a las cinco de la tarde, demasiada oscura, demasiada cliente, no deja descansar, si hasta los malditos pájaros creen que ya esta amaneciendo, ahora que son las, 03.30 a.m..